Background
LANDUS estaba en proceso de transición desde su marca anterior, Proyectos Miraloma, para consolidarse como una desarrolladora inmobiliaria fuerte y competitiva en el área metropolitana de Monterrey.
El mercado local estaba saturado de mensajes aspiracionales genéricos centrados en imágenes de familias idealizadas, lo que dejaba poca diferenciación conceptual.
Desafío
El reto principal consistía en reposicionar la marca bajo su nuevo nombre e incrementar su notoriedad en el mercado. Para lograrlo, era necesario diferenciarse de los mensajes convencionales de la industria y construir una conexión emocional profunda con la audiencia durante una campaña de temporada clave.
Concepto Creativo
La campaña se construyó en torno al lema de la marca:
"Pensamos. Luego construimos."
En lugar de recurrir a la publicidad tradicional centrada en la familia, la campaña introdujo una narrativa que conecta el proceso racional de planeación y construcción con el propósito emocional de crear un hogar. Esto dio lugar al concepto principal:
"Pensamos que el amor necesitaba un lugar donde crecer."
El concepto une la planeación estratégica con el valor emocional de tener una vivienda propia, reforzando el enfoque reflexivo de la empresa al tiempo que conecta con los futuros propietarios.
Dirección de Arte
El enfoque visual evitó intencionalmente los clichés habituales del sector inmobiliario en favor de una estética más limpia y conceptual, alineada con la estrategia de marca.
Objetivo Emocional
La campaña buscaba generar una conexión emocional inmediata al vincular la idea del amor con el concepto de construir un hogar, motivando a la audiencia a replantearse lo que realmente representa comprar una vivienda.
Implementación
La campaña se adaptó a diversos medios:
- Publicidad en revistas
- Espectaculares / Vallas publicitarias
- Volantes / Folletos impresos
- Banners digitales
Un sistema visual unificado garantizó el reconocimiento y la consistencia en cada punto de contacto con el cliente.